INTÉRPRETES

Adrián Berazaín, para muchos El Berita, nació en el año 1983, en La Habana. Graduado de Diseño Informacional en el Instituto Superior de Diseño Industrial, su formación musical es autodidacta. En el preuniversitario integró un grupo de trova llamado Carpe Diem y desde entonces la música lo atrapó para no abandonarlo más. Participó en Festivales de Artistas Aficionados de la FEU y obtuvo primeros lugares en los distintos niveles: universitario, provincial y nacional.

adrian-berazain02Fue organizador y anfitrión de la peña La Séptima Cuerda en la Biblioteca Pública Rubén Martínez Villena, en La Habana Vieja, un espacio dirigido a la juventud y desde el cual Berazaín ganó seguidores de una música cada vez más comprometida con su tiempo. También ha estado presente en eventos de carácter nacional como Al sur de mi mochila en Cienfuegos, Longina en Santa Clara, Canción política en Guantánamo y en los encuentros de La tropa Cósmica en La Habana.

La armónica es uno de los elementos que distingue su trabajo musical; la aprendió a tocar con Frank Delgado y ha sido sobre todo el virtuosismo con este instrumento el que lo ha conducido hasta los estudios de grabaciones para acompañar a otros cantautores e incluso a bandas de rock. Ha colaborado como músico en obras audiovisuales como la telenovela El balcón de los helechos, el largometraje Jura decir la verdad y los cortometrajes Monte Rouge, High Tech y Photoshop.
Es autor de los discos independientes Escúchame de un portazo (2004), Cantar en el tejado (2006) y Adrián Berazaín y Bajo Techo (2006). Se ha presentado en diferentes escenarios del país y ha trabajado con trovadores como Frank Delgado, Vicente Feliú, Liuba María Hevia, Augusto Blanca, Marta Campos, Ireno García, William Vivanco, David Torrens, Erick Sánchez, Fernando Bécquer y Diego Cano, entre otros.
Ha asistido a eventos internacionales como el V Festival Interuniversitario Centroamericano de Cultura y Arte (FICCUA 2007) en Managua, Nicaragua.

Confesiones de Adrián

adrian-berazain03Interés por la música: «Mi abuela estudió piano y a mi padre le gustaba tocar la guitarra, pero nunca me interesé por ningún instrumento, hasta que ingresé al preuniversitario. Un fin de semana, al regresar de la escuela dije: tengo que aprender a tocar guitarra».
Influencias musicales: «Desde pequeño escuchaba a Silvio Rodríguez, The Beatles y Queen. Mis canciones llevan el sello de Silvio, Pablo Milanés, Benny Moré, el Trío Matamoros, pero también de Fito Páez, Joaquín Sabina, con mucho del rock brasileño y el blues de Nueva Orleans».
Incursión en el humor: «En tiempos del preuniversitario pertenecí a un grupo de teatro, donde interpreté monólogos humorísticos escritos por mi padre Antonio Berazaín. De esa experiencia aprendí que lo más importante es primero hacer sonreír a los demás para después ponerlos a pensar. Sin embargo, nunca perderé el sentido del humor, es genético».

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